LA SUSPENSIÓN DEL PRESIDENTE DEL TRIBUNAL CONTITUCIONAL DE POLONIA DESATA UNA CRISIS INSTITUCIONAL
La oposición ultraconservadora acusa al Gobierno de Donald Tusk de realizar un golpe de Estado y el presidente del país regresa en pleno vuelo a Senegal

El Tribunal Constitucional de Polonia lleva siendo en la última década un campo de batalla político entre el bando liberal, ahora en el poder, y ultraconservador, en la oposición. El último combate se ha desatado este viernes por la noche, y ha requerido de la presencia de la policía. Los agentes han acudido para proteger a los jueces que se encontraban en el edificio de una protesta por la suspensión del presidente del Tribunal, Bogdan Swieczkowski, y su vicepresidente Bartlomiej Sochanski.
Las manifestaciones en torno al tribunal las promovía Ley y Justicia (PiS), el partido de Jaroslaw Kaczynski —presente en las protestas— que enfrentó a Polonia con la Unión Europea por sus ataques al Estado de derecho y a la independencia judicial. Sus líderes han considerado tanto la destitución de los jueces como la presencia policial como un golpe de Estado.
El presidente polaco, Karol Nawrocki, ha anunciado en redes sociales que daba media vuelta al avión en el que se dirigía a Senegal. “En un momento como este, el presidente debe estar en Polonia. Interrumpo mi vuelo a Senegal. Regreso”, escribió en X el jefe de Estado, cercano a PiS.
El primer ministro, el conservador liberal Donald Tusk, ha defendido en la misma red social la actuación contra la cúpula del tribunal: “Restaurar el Estado de derecho es nuestro deber. Tras años de arbitrariedad pisoniana, se trata de un proceso difícil, a veces doloroso, que requiere una acción decidida. No hay otro camino”.
Kaczynski ha considerado los sucesos de este viernes como un “atentado contra el Tribunal Constitucional”. “A partir de hoy, Polonia se convierte en un Estado policial, y de ahí ya hay un camino directo al autoritarismo, y luego al totalitarismo”, ha tuiteado el político polaco, archienemigo de Tusk.
La extrema derecha se ha alineado con esas tesis. Slawomir Mentzen, colíder del partido Konfederacja, ha instado a Nawrocki a convocar al Consejo de Seguridad Nacional. “Ya no se trata de una crisis constitucional, estamos al borde de un golpe de Estado”, ha afirmado en la misma red social.