Karina apuesta al obispo Colombo para atenuar las críticas de García Cuerva antes de la visita del Papa
Karina Milei está en alerta por el aumento de las críticas de los obispos contra el gobierno y busca aferrarse al diálogo con el presidente de la Conferencia Episcopal para que la visita del papa León XIV no se convierta en factor de desgaste político.
La apuesta de Karina por Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza, es sólo por el rol institucional que tiene como titular de la Conferencia Episcopal, ya que está en las antípodas del gobierno libertario. Colombo fue ordenado sacerdote en Quilmes por el obispo Jorge Novak, fundador del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, que con los obispos Jaime De Nevares y Miguel Hesayne, denunció las atrocidades de la dictadura.
Colombo pasó de la vicepresidencia del Episcopado a la presidencia durante el gobierno de Milei y recibió a organismos de Derechos Humanos luego de la visita de los legisladores de La Libertad Avanza a los represores en Ezeiza. Tras ese encuentro, el sacerdote ultraconservador Javier Olivera Ravasi que organizó la visita, fue expulsado de la Diócesis de Zárate-Campana.
Pese a las diferencias con el gobierno, Colombo estuvo reunido con Karina en la Rosada a fines de agosto para encarar los preparativos de la visita del Sumo Pontífice y esta semana envió una delegación del Episcopado al ministerio de Salud para acercar posiciones por el conflicto en el área de discapacidad.
La delegación eclesiástica que visitó a Karina en agosto
En la reunión hubo un representante de la Obra Don Orione. Como adelantó LPO, en el gobierno están preocupados porque el Papa visitará el Cottolengo de Claypole que desfinanció Milei.
Desde que se confirmó esa visita, Karina ordenó aflojar el ajuste en discapacidad y hasta Milei tuiteó el domingo por el día de San Francisco de Asís reconociendo su trabajo por los pobres. El presidente, como adelantó LPO, quiere ir a la escalera del avión en Aeroparque para recibir al Papa y encadenar una serie de fotos con la máxima autoridad de la Iglesia Católica.
Pero al mismo tiempo, el gobierno es asediado por los obispos de las principales ciudades del país que cuestionan el modelo libertario. Una de las voces más críticas es la del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, que en la homilía posterior a la peregrinación de Luján habló de la situación de los pobres, los jubilados y los discapacitados.
La peregrinación aglutinó a 2,5 millones de personas, un preludio de lo que puede ser la movilización masiva del miércoles 11 de noviembre, el evento que el gobierno mira con mayor precaución.
El titular de la Conferencia Episcopal, Marcelo Colombo, con Karina Milei y Fabián Fernández.
García Cuerva ya venía cuestionando al gobierno en sus homilías y ahora es el blanco de los tuiteros oficialistas que no admiten críticas al plan de Toto Caputo. Pese a que en la Rosada no quieren agitar ninguna pelea que complique la visita papal, Felipe Núñez, el tuitero de Toto Caputo, cruzó a García Cuerva en Twitter con sus habituales presunciones patronales. “Como católico estoy cansado de este tipo. Menos política y más predicar la palabra de Dios, Cuerva”, le ordenó al arzobispo. El ministro de Economía lo retuiteó.
En el karinismo prefirieron hacer silencio ante las críticas del arzobispo porteño. No es casual que ala política del gobierno arrastre tensiones con Toto Caputo, que se niega a desactivar los ajustes al área de discapacidad y choca con Karina, que le ordenó a Martín Menem que avance con un proyecto para atenuar ese ajuste.
Las críticas episcopales vienen de afuera de Buenos Aires. Este jueves, el obispo de San Justo, Eduardo García, cuestionó el retiro del Estado, un dogma libertario, en una jornada en la Universidad de La Matanza de la que participaron jueces, fiscales y movimientos sociales. “La ausencia del Estado permite que el narco ocupe su lugar”, dijo el García. No estuvo el intendente local, Fernando Espinoza.
Gustavo Carrara, arzobispo de La Plata y presidente de Cáritas
LPO explicó que el arzobispo de Córdoba, cardenal Ángel Rossi, dijo que el Papa se va a encontrar una Argentina “cascoteada por la pobreza”. En tanto que Gustavo Carrara, arzobispo de La Plata, se subió a una camioneta el pasado fin de semana para encabezar una caravana en reclamo de “Tierra, Techo y Trabajo”, según adelanto el sitio especializado RezoXVos.
Carrara, un hombre muy ligado al Papa Francisco que además es el presidente de Cáritas y tiene una larga trayectoria en contacto con los sectores más humildes, ya había lanzado un dardo contra el programa de Milei y Caputo en el Tedeum del 9 de julio, cuando dijo que “la actividad económica no puede resolver todos los problemas sociales ampliando sin más la lógica mercantil”.
Fuente: LaPoliticaOnLine.com